Vías ferratas para empezar: lo que hay que saber
Lo básico antes de tu primera ferrata, en el orden en que lo vas a necesitar.
- Qué es una vía ferrata y cómo funcionaUna vía ferrata es un itinerario en roca equipado con un cable de acero continuo, la línea de vida, al que vas unido todo el recorrido con un disipador. Suma ayudas para avanzar, como grapas, puentes o escalas. No es senderismo ni escalada con cuerda: es una actividad con riesgo propio.
- Disipador de vía ferrata: qué es y cómo funcionaEl disipador es la pieza del set de ferrata que frena una caída: al tirar de él, una cinta cosida se desgarra y absorbe energía, de modo que a tu cuerpo llega menos fuerza. Está pensado para personas de 40 a 120 kg y no cubre varias caídas seguidas.
- Material para vía ferrata: qué llevar y qué normasPara una vía ferrata necesitas casco, arnés y un set de ferrata con disipador y mosquetones tipo K. Cada pieza lleva su norma: EN 12492 el casco, EN 12277 el arnés, EN 12275 los mosquetones y EN 958 el set. Algunas ferratas piden más, como descensor, cuerda o cabo de descanso fijo; mira la ficha.
- Alquiler de material de vía ferrata: qué revisarPuedes alquilar el kit de vía ferrata (casco, arnés y set con disipador) en algunas ferratas y en tiendas de montaña. Los precios publicados que hemos revisado van de 21 a 26 € por kit. Antes de salir, comprueba la norma de cada pieza y que el set no haya frenado ya una caída.
- Cómo asegurarse en una vía ferrataTe aseguras con un set de vía ferrata: un disipador de energía con dos brazos que van del arnés al cable de acero. Entre dos anclajes solo debe ir una persona, y en vertical conviene dejar un tramo entero libre. En cada anclaje se pasa un mosquetón cada vez: nunca sueltes los dos.
- Vía ferrata con niños: peso, edad y altura mínimosNo existe un set de vía ferrata homologado para menos de 40 kg, y la mayoría de los niños pesan menos. Por eso Petzl exige cuerda por debajo de ese peso. Además, cada ferrata fija su edad o altura mínimas. Abajo, qué dicen las fuentes de la cuerda con niños; el detalle, en otra página.
- Emergencias en la montaña: cómo llamar al 112El 112 funciona con la cobertura de cualquier operadora, aunque el móvil esté bloqueado o sin saldo ni tarjeta. Solo admite llamadas de voz: no recibe SMS ni datos. Al llamar, el móvil suele enviar su posición de forma automática, con un error de no más de 15 metros. Para eso necesitas cobertura.
- Cómo elegir tu primera vía ferrataElige un grado que domines con holgura, porque pasarte de nivel es lo que crea situaciones peligrosas. La federación francesa recomienda no pasar de 200 m de desnivel en un primer contacto. Multiplica por dos o tres los tiempos de las reseñas y, si dudas, empieza con un guía o un club.
- Cuánto cuesta una vía ferrata en EspañaDepende de cómo la hagas. Por libre y con tu material, hay ferratas gratis. Otras cobran una tasa o entrada de entre 2 y 10 € por persona. Con guía, los precios que hemos encontrado van de unos 18 a 55 €, y cada empresa incluye cosas distintas.
- Vía ferrata con guía o por libre: cuándo cada unaNo hay una regla general en España: depende de la norma de cada ferrata. Algunas se pueden hacer con o sin guía, otras exigen licencia federativa de seis meses y otras solo se entran con la empresa concesionaria. Mira la ficha y su fuente antes de decidir.
- Normas de uso en una vía ferrata: reserva, horario, edadNo hemos encontrado una ley autonómica específica de vías ferratas. Las reglas salen de ordenanzas municipales y reglamentos de cada instalación, y varían: material obligatorio, edad o altura mínima, horario, reserva, tasa y sanciones. Lee la norma de la ferrata concreta, que está enlazada en su ficha.
- Tormentas y calor en una vía ferrataSi hay riesgo de tormenta, no empieces la ferrata: lo dicen el Club Alpino Alemán y varias ordenanzas. En verano las tormentas se forman desde mediodía, aunque amanezca despejado. Por eso conviene empezar y acabar temprano. Si te sorprende dentro, las fuentes oficiales no coinciden: abajo, cada una.
- Historia de la vía ferrata: de 1843 a hoySe suele fijar el primer itinerario equipado con clavos y cabo en el Dachstein, en 1843. La Primera Guerra Mundial dio las vías ferratas militares de los Dolomitas, y el auge deportivo llegó desde los años 80. En el Pirineo, el Canal del Palomo se equipó en 1954.